El proceso del diseño gráfico

A diferencia de otros tipos de arte, el proceso de diseño gráfico no se limita a dibujar con un lápiz sobre papel. Los diseñadores deben ayudar a los clientes a entender el significado que se transmite, y vender el producto o servicio.

Este artículo presenta un proceso de diseño gráfico, dividido en 6 pasos.

Recopilar la información necesaria.

Primero debe reunir la información necesaria. La mayoría de los diseñadores gráficos obtendrán esta información de sus clientes. Sin embargo, antes de decirle al cliente cuánto costará el proyecto y comenzar a desarrollarlo, deberá asegurarse de tener las respuestas a preguntas como:

¿Cuál es el público objetivo?
¿Cómo se transmitirá el significado del producto o servicio?
Requerimientos técnicos: ¿Qué tamaño debe tener el póster, qué colores necesitará usar, cuántas copias se requieren?
¿En qué tiempo requiere el cliente el producto o servicio?
Si diseña, por ejemplo, un calendario ¿En qué gama de formatos y acabados el cliente desea el producto ? ¿De ser personalizado, qué necesita destacar? ¿Lugar donde quiere poner el calendario?

Estas son algunas de las consultas que deberá realizar. Olvidar algo importante, puede significar que tendrá que hacer muchos cambios en el proyecto, y ganar menos de lo que originalmente pensaba.

Escriba una propuesta para el diseño, precio, contrato y plan de trabajo.

Todos los documentos (precio, oferta, contrato o incluso plan de trabajo), se deberán organizar sobre la base de plantillas confeccionadas. La plantilla ideal debe crearse de tal manera que se ajuste lo más posible a cada proyecto teniendo que hacer el mínimo de modificaciones. Hay que tener en cuenta que cada día más diseñadores se deciden por imprimir online, por lo que antes que nada tiene que descargar las guías de impresión de su imprenta de confianza y organizar sus proyectos en base a ellas para que no haya ninguna sorpresa al recibir el producto acabado.

Lluvia de ideas, investigación e inspiración.

El diseñador gráfico necesitará tiempo para inspirarse, investigar diseños similares en portales de noticias de diseño gráfico, y realizar una lluvia de ideas. Si no se realiza esta parte del proceso, es posible que el diseñador deba

comenzar desde cero varias veces, realizar muchas ediciones o simplemente trabajar de manera ineficiente.

Probar cosas diferentes.

Al recolectar recursos e investigar estilos, lo más probable es que el diseñador tenga nuevas ideas, pruebe varias cosas diferentes utilizando su objetivo original para la comparación. Con este proceso tendrá algo que mostrar al cliente, cuando él quiera ver otras versiones.

Fase de corrección

A muchos diseñadores no les gusta esta fase, especialmente cuando sienten que el cliente tiene un mal gusto y quiere estropear el diseño en el que han estado trabajando durante tanto tiempo. Para disminuir las posibles correcciones, se hace necesario presentar varias opciones de diseño, y tener a mano una galería de trabajos terminados que pueda mostrar.

Fase de impresión

Los expertos en el campo de la impresión online afirman, que desde un 25% hasta un 75% del presupuesto asignado para el diseño, se gasta en esta fase. Por lo tanto, antes de imprimir, el diseñador en conjunto con el cliente, deberá comprobar previamente unos indicadores agrupados en una lista de verificación especial, que describan en detalle todo aquello a lo que debe prestar atención, así como realizar pruebas de color, durante esta etapa de finalización del proyecto.

Fuente: https://www.albaceteabierto.es/noticia/35366/sociedad/el-proceso-del-diseno-grafico.html

Autor: Sin Autor.

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Ludwig Suarez Escrito por:

2 Comentarios

  1. Oriana Camero
    9 febrero, 2019
    Responder

    Muy interesante gracias.

  2. Luz Texeira
    9 febrero, 2019
    Responder

    Muy interesante todo esto del diseño.

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