Un plato delicioso es más fácil de venderse si además de sabor tiene un aspecto apetitoso, ahí es donde entra la labor del diseño. La presentación de cualquier creación gastronómica es importante si lo que que se quiere es venderlo mejor.
La búsqueda de un sabor especial, la utilización de ingredientes, una historia y las expectativas que se tengan en un platillo son las que irán definiendo sus formas y aspecto.
En este punto se utiliza la Gestalt, ya que es una corriente del pensamiento que define las cosas a partir de su aspecto, en la gastronomía se utiliza para poder evocar sabores y sensaciones a partir de lo que se ve.
A continuación les mostramos un gran ejemplo de lo que es el diseño y la comida unidos para formar parte de una presentación gastronómica llamativa para el publico consumidor.
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